El gobierno estadounidense está perplejo sobre cómo proceder con la guerra en Irán. Esto sería diferente si finalmente se hubieran aprendido las lecciones correctas de los graves errores de las intervenciones militares, desde Vietnam hasta Afganistán. Estos errores no tuvieron nada que ver con la falta de fuerza militar, sino que se originaron en un fallo a nivel psicológico.